Maximilian Kleber es también nativo de Wurzburgo y jugador de baloncesto de Dallas Mavericks de la NBA. Francisco Puertas, con un total de 93 caps, es el jugador que en más ocasiones ha vestido la camiseta de la Selección, entre 1994 y 2001. De los jugadores que siguen en activo, el pilier Fernando López es con 61 caps, el jugador que posee más internacionalidades. Se dio la particularidad, al igual que sucedió en el Campeonato de Europa de 1960 de fútbol de selecciones, de que un equipo español no disputó su correspondiente eliminatoria por prohibición expresa del entonces dictador del país Francisco Franco, quien no permitió que el Real Madrid disputase las semifinales frente al conjunto soviético. La compañía Hawkers vende su producto de manera on-line, una vida de comercio que ha protagonizado una gran expansión a lo largo de esta última década, probablemente debido a la expansión de Internet, a la popularización del acceso a la red en todos los hogares y a que cada vez son más los usuarios que toman conciencia sobre las múltiples ventajas que tiene comprar online. La única vez que se inscribió un libanés fue en la campaña 1957-1958 y, en aquella ocasión, por incomparecencia, el UB Beirut fue superado por el sirio JS Alepo y así se resolvió la primera eliminatoria de la historia de esta competición.
Los clubes se inscribieron en una y otra competición según sus intereses. Tras la respuesta afirmativa final de veintitrés de los estamentos nacionales, comenzó a disputarse el 22 de febrero bajo el nombre de Copa Europea de Clubes Campeones Masculinos de la FIBA o simplemente como Copa de Campeones Europeos de la FIBA, dividiendo a los participantes en cuatro grupos conformados por proximidad geográfica para abaratar costes de desplazamiento. Dentro de esta colección, se encuentran dos playeras que usó en la fase de grupos. Quien más puntos encestó en una final fue el montenegrino Žarko Varajić, que en 1979 le anotó 45 al Pallacanestro Varese siendo jugador del KK Bosna de Sarajevo. El primer estadio donde Cosmos jugó sus partidos como local fue el Yankee Stadium, el campo de béisbol de los New York Yankees y de fútbol americano de los New York Giants, que tuvo que adaptar sus gradas y terreno de juego para la práctica del fútbol.
Se estima que unas 40.000 personas llegaron a sentarse en las gradas de mármol del Estadio del Panathinaikos (no confundir con el Spiros Louis) para animar al AEK en sus partidos más importantes, disputados sobre una tarima de madera. En 1996, el Panathinaikos griego ganó la Euroliga al Barcelona, tras considerar los árbitros que Vrankovic había taponado correctamente una canasta a Antonio Montero. Como yugoslavo y líder del KK Split, además de una pesadilla para el F. C. Barcelona, fue el mejor en 1990 y 1991. Ya solo como croata, Kukoč volvió a conseguir el galardón en 1993, pero se quedó sin el título de campeón de Europa porque el menos conocido CSP Limoges sorprendió al poderoso Benetton Treviso. La plusmarca de asistencia a una final no disputada a doble partido es la de 1991. En aquella ocasión, el KK Split venció al F. C. Barcelona por 70 a 65 ante 15.000 espectadores que poblaron las gradas del parisino Palais Omnisports. Los grandes clubes profesionales del continente, liderados por los españoles, los italianos y los griegos, agrupados en la Unión de Ligas Europeas de Baloncesto (ULEB), se escindieron de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) con el propósito de organizar una nueva Euroliga con criterios más modernos de gestión.
Además, Zych arbitró la final de 1997 de la Euroliga femenina y Rems la de 2003 de la nueva Euroleague de la ULEB. Con la excepción de la primera, sus actuaciones en el encuentro decisivo corresponden a la etapa de la final entre cuatro, reintroducida en la competición en la temporada 1987-1988. Junto con el esloveno Iztok Rems (1993, 1998, 1999 y 2000), Zych arbitró cuatro veces el partido de la final four que decidía el título de campeón, dándose la circunstancia de que en 1993 ambos formaron la pareja de jueces de la final Limoges-Benetton (59-55), disputada en El Pireo. El Olimpiakos BC es el equipo que más puntos de ventaja obtuvo en una final a partido único, pues en la edición de 1997, disputada en Roma, logró una diferencia de 15 (73-58) contra el F. C. Barcelona. En los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, Eddie Palubinskas terminó como máximo anotador general y estableció tres récords de puntuación olímpica, incluida la mayor cantidad de puntos anotados en una sola Olimpiada hasta ese momento, giannis antetokounmpo camiseta con 269 puntos.